¿ Y tú, qué quieres hacer con tu vida?

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José Marcelo Ruiz

A Marta V.

Día a día, la realidad de vivir nos pone en la tesitura de elegir qué valores anteponemos, si los valores materiales en los que buscamos el bienestar – no sólo para cubrir las necesidades vitales, sino también para aspirar a un estatus económico y social desahogado-. o bien emplear el tiempo en las acciones que redundan en llegar a ser mejores personas, manteniendo un equilibrio entre lo material y lo espiritual. Buscando la paz interior y la felicidad.

La religión y la filosofía son las que han tratado el tema de la felicidad y la paz interior. Una desde un enfoque espiritual, otra desde un enfoque humano. Es evidente que la religión de occidente (el catolicismo), se contrapone en el concepto de la felicidad, a las religiones orientales (budismo, hinduismo…).Pero todas trascienden a la otra vida.

Para los filósofos existencialistas el tema de la felicidad es una utopía debido a su planteamiento agónico y nihilista  de la trascendencia de la vida. Pero no niegan la felicidad. El filosofo alemán Friedrich Nietzche nos dice: “El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices”

La tradición filosófica griega, sin embargo es positivista y da un enfoque de interiorización, de “conocerse a sí mismo”, acercándose a las religiones orientales como es el budismo; así Sócrates nos dice: “Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta”.

El escritor estadounidense Henry Van Dyke, en la misma línea de pensamiento afirma: “La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”.

La vida se nos presenta como un regalo que se nos ha ofrecido. Está en cada uno de nosotros hacernos la pregunta: ¿Y yo, qué quiero hacer con mi vida? Será la conciencia de cada persona quien tendrá que actuar según sus valores y creencias y, buscar esa paz interior, esos instantes de felicidad que haga más llevadera la vida.

Manuel Fernández Muñoz, en  su libro 33 secretos infalibles para atraer la felicidad y la paz nos acerca a la espiritualidad de las religiones orientales. He elegido algunas reflexiones de este escritor para comentar el sentido filosófico oriental que tiene sobre la felicidad.

La segunda pregunta será encontrar la respuesta de: ¿quién soy yo? No debemos mantenernos callados. Ni contestar con un nombre y un oficio, porque no es una respuesta válida.

 Es necesario interiorizar en nosotros, para comprender: la mayor parte de la vida la gastamos dormidos y sufriendo, a causa de las pesadillas que encontramos en nuestros sueños. Porque la felicidad se encuentra en todos esos momentos que dejamos escapar sin apenas darnos cuenta.

Siguiendo con las preguntas, que al parecer hemos olvidado: ¿De dónde venimos, por qué estamos aquí, a dónde vamos? La razón por la que podemos ser infelices es debido a que somos demasiado egoístas. Y la causa de nuestro egoísmo sea que nos sentimos apartados del mundo. Debemos llegar a sentir, y a entender que un momento de amor compartido es lo más intenso y lo que proporciona la felicidad. Ser feliz es estar en armonía con la naturaleza y con nuestra propia naturaleza.

Tengo admiración hacia las personas que padecen una enfermedad grave, porque aprendo de ellas: cuando en ese estado de carencia de salud sacan fuerzas. Porque controlan el sufrimiento y llegan a la sabiduría interior.

Siempre que decidimos empezar un nuevo proyecto, nos topamos con dos grandes enemigos. Uno es la pereza, que intentará disuadirnos con su abrazo. El otro es la duda, que intentará atemorizarnos para echarnos atrás. Para superar la pereza nos armaremos de motivación;  para la duda, de autodeterminación y confianza.

Nuestra pensadora María Zambrano, también nos habla de interiorización, cuando nos define el término confianza, en su libro Hacia un saber sobre el alma: “Si miramos lo que permanece en nuestro interior bajo las creencias y la duda, bajo la inquietud y en la quietud misma, es algo cuyo nombre más adecuado parece ser el de confianza”

Esto nos hace plantearnos cómo dos tendencias culturales, la de occidente y la de oriente se contraponen: una es material y la otra es espiritual. Si pensamos en buscar ese equilibrio entre lo material y lo espiritual, la solución pasaría por formar “personas” con verdaderos valores, que incidan en una visión nueva que una a oriente con occidente. Todo esto implicaría una interculturalidad que conduciría a derribar las fronteras.

                                                                                                  José Marcelo Ruiz

Este artículo ha sido publicado en la prensa NOTICIAS 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes día 21 de ocrubre de 2016- ( II  época- Año    VII 2016 Num. :174).

ENLACE DEL PERIÓDICO:

Agradezco  al director del medio D. Francisco Gálvez, y a su equipo de redacción por el interés que muestran en la difusión de la cultura.                                                                                                        (poeta)

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