Hablar de Manuel Alcántara

alcantara-kbQE-U701209605456o7G-624x385@Diario Sur  Hablar de la vida de un poeta no se encierra en una cronología de fechas mencionando los premios que ha obtenido, ni que obras ha publicado; implica conocer sus obras y hablar de ellas. Cuando nos acercamos al hombre, lo que importa es hablar de lo que trasciende como ser humano.

Las fechas sólo quedan para fijar los hechos en un tiempo de la historia, a diferencia  de que la vida es otra cosa, como decía Don Miguel de Unamuno, cada uno tenemos nuestra  intrahistoria, esas vivencias únicas que nos dan nuestra propia identidad. A ello me refiero cuando quiero hablar de la biografía de Manuel Alcántara.

   Nace el 10 de enero de 1928 en la Calle del Agua del barrio de la Victoria, de nuestra ciudad de Málaga. Nuestro poeta Manuel Alcántara es niño de  la Guerra Civil (1936- 1939), de “nuestra Guerra Incivil” como la llama él, también citando a D. Manuel de Unamuno. Será uno de los recuerdos que le marcarán desde su infancia, nos dice: “A mí la Guerra Civil me coge con ocho años y me deja con 50 (…)”. En su memoria perdurará la condición de ‘niño de la guerra’: “Todavía podría identificar nítidamente los soldaditos de plomo con los que jugaba de niño en la plaza de la Merced. (…) Y los bombardeos”.                                                                                                                                              Se traslada junto con su familia  a vivir a Madrid, donde es destinado su padre como trabajador de Renfe. Allí  Manuel comienza los estudios de abogacía, pero lo deja y trabaja en la oficina de seguros de Renfe. Descubre la vocación por la poesía,  y su estreno poético fue 1951- a la edad de veintitrés años- en el entorno de los cafés literarios de Madrid, en las lecturas poéticas denominadas ‘Versos a medianoche’.

  En el año 1955 forma parte del grupo de poetas “Alforja de la poesía”, quienes dan recitales  como juglares por la toda la geografía española. Ese mismo año llegarían sus primeros premios como:Premio de poesía Antonio Machado” que concede la revista Juventud. Además, publica su primer libro de poemas: Manera de silencio. Es galardonado con el Premio Nacional de Literatura por su obra Ciudad de entonces en 1963, a partir de esa fecha será reconocido con numerosos premios.

  Su inicio como columnista en la prensa fue en 1958, con treinta años de edad, en La Hora, y en el Semanario de Estudiantes Españoles. Como columnista tiene numerosos galardones, entre ellos: Mariano de Cavia, González Ruano y Luca de Tena… Su trayectoria como columnista le convierte en colaborador de  periódicos como Arriba, Ya, y Pueblo…, distinguiéndose como periodista deportivo, especialista en boxeo.                                                                                                                En la transición, Manuel Alcántara escribirá el 6 de diciembre de 1978 un artículo: “Manuel, de Málaga”, homenajeando al trabajador malagueño de Comisiones Obreras, Manuel José García Caparrós, asesinado durante la manifestación del 4 de diciembre por la autonomía de Andalucía. Este artículo le supuso un ataque del periódico El Alcázar, que quiso llevarlo a los tribunales. Como columnista siempre se ha distinguido por la libertad de pensamiento, reflejando esa humanidad que caracteriza al poeta.

  Cuando Manuel Alcántara habla de la poesía, la concibe como conocimiento: “La poesía está para describir sentimientos, para conocerte a ti mismo, para alumbrar la vida, pero su objetivo no es nada jocoso. La poesía es indefinible”. (Dato recogido de la entrevista que le hace José Vicente Astorga en el periódico Sur, en 2008).

  Actualmente con sus recién cumplidos 91 años de edad, nos sigue emocionando con su columna diaria en el periódico el Sur.

                                                    José Marcelo Ruiz

Este texto se escribió antes de su fallecimiento 17 de abril de 2019, dedicado como homenaje al poeta  Manuel Alcántara, para la revista literaria  ´AL- ALBA´ nº 44, de la Asociación Poética- Literaria Malagueña Ana León Ramos. La cual se  presentó,  el 24 de mayo de 2019, en la biblioteca Manuel Altolaguirre de Málaga.

Poema:

                             Biografía

Lo mejor del recuerdo es el olvido…

Málaga naufragaba y emergía…

 

Manuel junto a la mar , desentendido;

yo era un niño jugando a la alegría.

Ahora juego a todo lo que obliga

la impuesta profesión de ser humano,

y a veces, al final de la fatiga,

enseño a andar palabras de la mano.

 

Ser hombre es ir andando hacia el olvido

haciéndose una patria en la esperanza;

cuerpo a cuerpo con Dios se está vendido

y a gritos no se alcanza.

 

(Dentro de poco se dirá que fuiste,

que alguien llamado así, vivió y amaba…)

Ser hombre es una larga historia triste

y un buen día se acaba.

 

Desde mis veinticinco historias vengo.

Nada me importó nada.

Pero cualquier capítulo lo tengo

miniado en letra triste y colorada.

 

Un hombre hecho y deshecho

os habla. Soy distinto cada año.

Tengo un desconocido por el pecho.

Sí. Miradme a los versos. No os engaño.

 

Tengo el sombrío bosque de la frente

esperando que llueva;

mientras, el alma suena bajo el puente,

y cuando el alma suena es que a Dios lleva.

 

Vuelvo a andar el camino desandado

y en mi paso resuenan las cadenas.

Recuerda el corazón acostumbrado…,

qué buen fisonomista de las penas!

 

Unas pocas palabras me mantienen:

duda, esperanza, amor… Siempre me pierdo…

Amor, duda, esperanza… Siempre vienen…

La ilusión, si la he visto no me acuerdo.

 

Lo mejor del recuerdo es el olvido…

Málaga naufragaba y emergía…

Manuel, junto a la mar,  desentendido;

hubo una vez un niño en la bahía.

 

Y un hombre hay de pie sobre mis huellas,

indefenso y sonoro, a ras del suelo,

que se irá mientras hacen las estrellas

propaganda de Dios allá en el cielo.

 

                                                        Manuel Alcántara

Del poemario: Manera de silencio