Archivo de la categoría: CRÍTICA LITERARIA: LECTURAS DE OTROS AUTORES

Lo humano de la poesía

A mi compañera poeta, Marta Verdura Aguilar.

    Image Marta Verdura Aguilar es poeta, el 22 de febrero va a presentar su poemario Luciérnagas en el Centro Cultural Ntra. Sra. Del Carmen, Antigua  Azucarera de Torre del Mar.

    Para Marta Verdura Aguilar descubrir la poesía supone motivo de vitalidad. La poesía es el lenguaje con el que se expresa y dialoga para que el alma le revele sus secretos.

    Llegar a concebir que, para vivir una vida plena, no es cuestión de tiempo, sino de vivirla intensamente. Que lo que importa es ver amanecer. Esta  sabiduría se adquiere  cuando se siente la alarma de que la vida está en peligro. Que lo humano de la poesía es su capacidad de desvelarnos el verdadero sentido de la vida.  Esto sólo lo logra el ser humano cuando baja a los ínferos de su ser.

      Marta nos presenta el poemario Luciérnagas que es un diálogo con el alma.  Lo hace con todos los sentidos y, sobre todo, con la cordialidad del latir del corazón. Emplea un lenguaje diáfano con imágenes precisas para decir lo inefable. Particularidad con la que consigue implicar al lector en la comunicación de sus sentimientos.

  Cada uno de nosotros tenemos un mundo interior y una intrahistoria particular, aquella de la que hablaba D. Miguel de Unamuno, que está formada por el cúmulo de vivencias, de reflexiones que la vida nos da. Todos necesitamos expresarlas y compartirlas. Es necesario utilizar el lenguaje para trasmitir aquello que sentimos, eligiendo la palabra precisa y también el gesto apropiado, así como ofrecer la mirada oportuna y procurar  sacar la sonrisa al otro que camina junto a ti o  se cruza en tu vida. Esta es otra manera de entender la vida. A pesar de los pesares, de que no se llegue a final de mes con  el salario  que se gana, y de que el trabajo ocupe todo el tiempo. A pesar de que la salud es un préstamo que se acaba con el tiempo, y vengan los ‘achaques’ de las enfermedades. Esto es la verdad de la vida. Todos tenemos herramientas para utilizar; de cada uno depende darles buen uso.

    He aprendido de Marta su capacidad de valorar la vida, porque es ejemplo de cómo hay que asumir las adversidades para superarlas, dándole a la situación un giro y una visión nueva. Para ella, todo el tiempo se hace presente. El pasado es la memoria que  da vida a los recuerdos que tienen presentes las enseñanzas de los seres queridos que no están. La ausencia desaparece. El futuro es cada día que amanece.

    La poesía ha sido desterrada a lo más recóndito de nuestro espíritu. Pero Marta es sabedora que la poesía es necesaria y útil para la vida, para aprender a vivir. Porque  la poesía nos enseña a reflexionar, a pensar, y a tomar las decisiones importantes que determinan el curso de nuestras vidas.  Me refiero a esas decisiones que hay tomarlas con el corazón, con sentimientos y en caliente, porque fríamente no son válidas.

  Ha descubierto que la poesía es muy humana, tan humana que muestra las grandezas y las debilidades del ser humano. Pero tiene la capacidad de hacernos trascender, porque  en esos instantes de duda, de agonía, nos muestra las respuestas para que la vida continúe  y que siga teniendo sentido.

    La poesía es tan necesaria para el ser humano, que debemos ir a su encuentro para que nos guíe.  Nuestra filosofa María Zambrano descubrió el lugar donde habita la poesía, ese lugar son las entrañas del ser humano, y nos dice: “Y así la poesía habitará como verdadera intermediaría entre el oscuro mundo infernal y en de la luz, donde las formas aparecen”.

                                                           José Marcelo Ruiz

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Este artículo se ha publicado en la prensa NOTICIAS 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes, 22 de febrero de 2019. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez y al equipo de redacción por su interés por temas culturales, de opinión y pensamiento.

 

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Manuel Alcántara, el hombre y el poeta

  Cartel homenaje Manuel Alcántara “No quiero estar en lo cierto: /quiero buscar la verdad/ Si alguna vez la encuentro/ ya no la podre buscar.”

Toda una vida no es suficiente, para estar en la certeza de comprenderla. Pero  basta sólo unos instantes de contemplación, para sentir que la vida tiene un sentido. No lo sé, y lo busco. Eso es lo que importa. Que la verdad sea la misma vida, el nacer y el morir.

En Manuel Alcántara se da esa simbiosis de poeta y de hombre. Como hombre encierra toda una humanidad que le duele. Que ironiza con la vida: “Estamos llegando a tal imperfección en la insolidaridad, que ya no nos metemos ni en lo que más nos importa.” Como poeta es sensible a la vida, se asombra como un niño, se interroga, se busca: “Nadie me quiso decir /que tanto perder el tiempo / era por buscarme a mí.”  Quiere hablarle a Dios y también lo busca: “Si otros no buscan a Dios/ yo no tengo más remedio: / me debe una explicación.” Le habla con confianza de tú a tú: Si me echo a Dios a la cara / me lo va resolver todo/ de la noche a la mañana.”

Confieso que cuando cojo el periódico Sur, lo hago  no motivado por saber  las noticias de portada, sino que le doy la vuelta,  y lo primero que leo es la columna de Manuel Alcántara. Porque admiro como escribe,  porque lo hace como si conversara contigo; dejando siempre esa chispa de humor, de ironía, de crítica a las injusticias. En la poesía hace lo mismo, es cercana, diáfana y mantiene un diálogo con el lector; alcanzando a decir lo inefable, lo humano y lo divino de la vida.

Cuando se habla de los poetas, se piensa que son  seres raros, que siempre viven en las nubes o están  en la ‘luna de Valencia,’ o bien se les admira, y se les tiene en  los altares. Es un error, porque nadie ve en ellos, al ser humano que vive, día a día, con las mismas preocupaciones. Que tienen la particularidad de asombrarse, de sentir empatía, le duelen las injusticias. Éstas son cualidades humanas que debemos compartir. La grandeza de los poetas está en recordárnoslas.  Manuel Alcántara pertenece ‘a esa rareza de poetas vivos,’ que nos recuerda, día a día, que somos humanos. Cuando escribe poesía y sus artículos en la prensa, no  lo hace para una minoría, sino para todos. Ésta es la auténtica finalidad del poeta: hacerse oír y entender.

El origen de la poesía, como el de la música partió de un asombro, del deseo de expresar una emoción acompañada de la melodía. Porque la poesía es, ante todo, voz, palabra. La poesía, probablemente, surgió de la ternura de la voz maternal, como un arrullo que canta la nana a su hijo, para que se duerma. Esto demostraría que la poesía es accesible para todos. Es un grave error hacerlo para la comprensión de una minoría.

El domingo, seis de mayo, en el Paseo Marítimo de Torre del Mar, se homenajea a Manuel Alcántara, un hombre, un poeta, que, como digo, habla claro, la voz de su poesía es entrañable, porque estremece todos los sentidos y conmueve los corazones. Merecido homenaje  de agradecimiento a su persona, a la vinculación que tiene con nuestro pueblo. ¡Qué hermoso es llevar su poesía a la plaza, oírla públicamente! Estáis invitados.

                                                                                            José Marcelo Ruiz

“Que las olas que el mar levanta

dispuestas a bien morir

 llevan siempre una biznaga.

Los jazmines de la playa

 el mar los deja en la orilla

 y los recoge mañana.”

                                  Del poemario: Este verano en Málaga                                                                                                             Manuel Alcántara                                                                                  

   Este artículo se ha publicado en la prensa NOTICIAS 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes,  04 de mayo de 2018. Mi agradecimiento al director del  medio  D. Francisco Gálvez y a su equipo de redacción por su interés por temas de opinión y cultural.

 

‘La aventura de un comienzo’.- Novela de Amalia María Jiménez Jiménez .

 

 PORTADA DEL LIBROEstamos ante una novela, donde la autora Amalia Jiménez nos relata la idiosincrasia de un pueblo rural del interior de la comarca de la Axarquía. Acertadamente se recrea en el lenguaje rural, ese ‘hablar de pueblo’. El paisaje natural es descrito con un lenguaje sin redundancia ni abusos de epítetos. Habla de las faenas de labranza, de dichos y refranes, de las costumbres tradicionales… Nos lo presenta con sus virtudes y sus defectos, pero sin juzgarlo. Emplea un lenguaje afectivo que denota su implicación en la comunidad, creando una simbiosis de contadora de la historia y de protagonista presencial.

Todos están pendientes de todos, se conocían bien. A veces, también se especulaba con la vida de los demás, demasiadas suposiciones que daban a errores […] La falta de intimidad es tal vez lo peor que tiene la vida en un pueblo.”

La temática de la novela se desarrolla entre los últimos años de la dictadura y los primeros años de la transición democrática. La autora elige este periodo de la historia española, toma como modelo un pueblo rural, para mostrarnos una sociedad española que fue educada en el nacionalcatolicismo y en el feminismo de Pilar Primo de Rivera. Modelo de educación que influyó en la manera de pensar, de actuar y de convivir de varias generaciones.

El padre cuando bebía no se dormía sin más, sino que había peleas con su mujer y, también, en muchas ocasiones, con sus hijos.”

La aventura de un comienzo narra la historia de unos jóvenes enamorados, quienes son contrariados por las normas de la comunidad. Normas no escritas, pero sí, acordadas por la costumbre y la moral. Una de ellas, era emparentar con la misma clase social, siendo la familia quien daba la aceptación de la relación.

“Las madres aconsejaban a los hijos con quien emparentarse… , porque las uniones entre familias de bien era lo primordial”

La narración alcanza mayor intensidad con la escapada de los jóvenes del pueblo. Nos hace pensar, que dicha decisión va a suponer una rebelión a las normas de la comunidad. Los jóvenes enamorados viven su propio destierro, en busca de una nueva vida para amarse en libertad. Pero, queda en una aventura de un comienzo… Se ven obligados a regresar por a las circunstancias que la vida les exige, e impera la necesidad social de sentirse protegido por la comunidad del pueblo. La huída se convierte en un pretexto para que las familias les acepten. Porque, por encima de todo, lo importante es salvaguardar la honra.

“¿Pero, él, te va a cumplir?

 ─ ¿Qué es eso de cumplir?

─ Si se casa contigo.

Amalia Jiménez, al escribir la novela, lo hace siendo fiel a la época. Refleja ese paisaje humano y el modelo de sociedad. Le interesa trasmitir los porqués de la identidad o la forma de ser del pueblo. Pero deja a criterio del lector los juicios de valor.

La autora consigue entregarnos una obra que ahonda en lo castizo del lenguaje rural, recreándose, lo cual hace amena su lectura. Por otra parte, nos invita a reflexionar sobre esa etapa de la historia. A cuestionarnos si ese modelo de educación ha perdurado en el tiempo ¿Y si ha arraigado en nuestros genes? ¿Y si la violencia de género es una herencia?

                                                                                                          José Marcelo Ruiz

Este artículo ha sido publicado en la prensa NOTICIAS 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes, 16 de febrero de 2018. Mi agradecimiento al director del medio y a su equipo de redacción por el interés por los temas culturales y de pensamiento.

 

 

 

Cuarenta emociones junto al lago

 

 cuarenta-emociones La vida se nos da como una ofrenda para vivirla; viene cargada con una herencia de nuestros antepasados. Nacemos frágiles, necesitados de cuidados. Buscamos las razones para vivir cuando tomamos consciencia de que hemos nacido.

En estos tiempos de prisas, no nos detenemos para reflexionar, porque entendemos que lo prioritario es exprimir el tiempo como producto, y no como un bien para vivir. Es necesario hacer una parada en el camino y mirar hacia nuestro interior, para encontrar:Sueños reveladores ahondan en los recuerdos / y se adentran por temibles y abruptos senderos/ […] descifran enigmas dormidos en el tiempo”. Esta bellísima reflexión pertenece al libro Cuarenta emociones junto al lago de la poeta Remedios Aguilar, nacida en Torre del Mar. Ella plantea la coherencia de la vida, siguiendo como método la bioneuroemoción de Enric Corbera.

La autora, en su retiro, realiza una introspección en la cual le afloran los miedos. Piensa que “el miedo a la muerte puede que tenga que ver con todos mis miedos. En el fondo, quizá sea el miedo a vivir”. La vida nos pesa cuando no se superan las vivencias negativas y no se toma consciencia de la carga de nuestra herencia, o bien se tiene demasiado apego a lo material de la vida.

Remedios Aguilar prosigue reflexionando y nos dice: “Cuando una persona no vive su vida, sino la de los demás, no está en armonía; lo que piensa, dice y hace no está en concordancia”. Como consecuencia, estas actitudes de disconformidad con la vida provocan enfermedades con origen emocional.

La soledad es el estado que Remedios Aguilar utiliza para el ejercicio de reflexionar y de encontrarse consigo misma, lo hace en contacto diálogo con la naturaleza. Descubre como poeta que “hay caminos que dejan que el arrullo/ de los sentimientos heridos/ se asomen libres por el sendero del tiempo. […] Que debe poner atención al murmullo antes que éste se convierta en un grito desgarrador”. Como persona se enfrenta a su realidad interior en ese viaje hacía los ínferos del ser. Aparecen las dudas, los miedos… Se hace las preguntas: ¿Por qué de la existencia de la vida? ¿Para qué tantas emociones? Esta introspección es, para ella, una necesidad vital de autoconocimiento.

Va encontrando las respuestas, y concibiendo que su ser y el universo están conectados por una ‘Energía Consciente y Creadora’. Llegando a la conclusión filosófica panteísta de la unidad: ‘Todos somos Uno’. A partir de este pensamiento encuentra razones para vivir, nos dice: “Yo me uno a ese otro grupo que pone su granito de arena, para trasformar este mundo en otro nuevo, donde no haya violencia, ni injusticias, ni enfermedades… Me uno a ese cambio de paradigma”.

Entiende que el amor es una energía vital que le hace trascender como humana. Que para amar, hay que hacerlo en libertad: “Te amo libremente, porque amo tu libertad, igual que la mía”.

                                                     José Marcelo Ruiz

Este artículo ha sido publicado en La prensa Noticias 24, (Comarca de la Axarquía), el viernes, 17 de noviembre de 2017. Mi afradecimiento más sincero a D. Francisco Gálvez y su equipo de redacción por el interés manifiesto por la cultura, temas humanos y de pensamiento.

 

El hombre que recogía monedas con la boca

El hombre que cogía monedas con la boca 001 “Aleteaba, caminaba de puntillas, hacía gestos peculiares con los dedos, balbuceaba palabras ininteligibles […]  Julio alzó los brazos en cruz, miró hacia el cielo y se puso a agitarlos compulsivamente. Como una enorme gaviota sucia […] en lugar de alzar el vuelo, se arrojó al suelo [….] cogió la moneda con la boca hasta que se levanto.”

Julio fue un personaje real que vivió en Mezquitilla (Vélez- Málaga)  en los años sesenta. Quedó en la memoria de J. Francisco  Guerrero López y de la generación de niños de esos años, porque tal como él lo describe, yo lo recuerdo también.

Con esta hermosísima descripción, Guerrero, torreño, doctor en pedagogía,  prorfesor de la Universidad de Málaga, quien nos tiene acostumbrado a sus  interesantes novelas, ahora nos presenta con este título: El hombre que recogía monedas con la boca, un profundo estudio sobre el autismo, en colaboración con Ana Paula Zaragoza Moyano, Maestra de educación primaria y doctora en pedagogía, que aporta un seguimiento práctico de un niño autista en un colegio.

El libro en sí, es una guía práctica para el conocimiento y aplicación pedagógica sobre los  trastornos de espectro autista (TEA), para trabajar en los centros educativos  con inclusión social.

En  este libro, el autor nos va introduciendo en la historia  y la evolución de los TEA. Nos presenta grandes personajes que, padeciendo el autismo, lo superaron, como el pediatra  Hans Asperger, otros, como la psiquiátrica británica Lorna Wing, que por tener una hija con trastorno de espectro autista, aportó muchísimo al tema.

En una publicación sobre la esquizofrenia y la demencia precoz publicada en Viena en 1911, el psiquiatra suizo Paul Eugen Bleuler acuñó el término de autismo para referirse a una alteración propia de la esquizofrenia (nombre que el también inventó en 1908) que hacía referencia a la retirada del mundo exterior de los pacientes y su profunda introspección en sí mismo.

Y, de una manera didáctica, Guerrero nos presenta personajes literarios como  el hermano autista de Sherlock Holmes,  donde nos describe las características del autismo.  O bien personajes reales que padecieron TEA, como Daniel Tammet, quien posee una gran capacidad mental o la fascinante  vida de Temple Gradin, autista también que publicó libros de diversos temas, e incluso sobre el autismo yel pintor Stephen Wilshire que tiene una cámara fotográfica en su cabeza.

No tenía intereses, no jugaba ni tenía contacto con su medio. Pasaba la mayor parte de su tiempo encadenando sonidos sin significado y repetía constantemente  ciertos ruidos […] Iba  de un lado a otro sin finalidad ni propósito […] Las expresiones oculares y faciales eran estereotipadas, ausentes e inexpresivas de cualquier interés […] No establece contacto alguno con otra persona.”  (Así describía en 1930, por primera vez, la psicoanalista austriaca  Melanie Klein a un niño autista)

Actualmente la  pedagogía terapéutica está  muy avanzada, cuya atención se da en todos los centros educativos;  facilitando la integración y la inclusión social del alumno.  Quedando lejos, aquella imagen de abandono, de otros tiempos.

Este libro  supone una nueva aportación pedagógica como lo refrenda el autor del prólogo Miguel A. Gallardo Paredes, que tiene conocimiento personal sobre TEA.  Él nos dice que  el mundo del autismo está de suerte, porque en estos últimos tiempos han aparecido tres libros, que hablan de toda su historia: uno de ellos es Neurotribes  de Steve Siberman, otro es Historia del autismo  de Adam Feinstein. El tercer libro, el que comento, El hombre que recogía monedas con la boca.

                                                              José Marcelo Ruiz

Este artículo que comenta el libro El hombre que cogía monedas con la boca,  sobre el autismo, del profesor  de la Universidad de Málaga, doctorado en Pedagogía, J. Francisco Guerrero López, ha sido publicado en  la prensa Noticias 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes, día 22 de septiembre. También  es autor de otras novelas  como: El puente de los alemanes, El baile de las abejas,  Ojalá nos despierte la lluvia

Mi agradecimiento al director Francisco Gálvez y al equipo de redacción por su interés en difundir la cultura.

 

ANTÍGONA VS CLEOPATRA, OBRA REPRESENTADA POR “LA COMPAÑÍA DE TEATRO MARÍA ZAMBRANO”, CUYO AUTOR Y DIRECTOR ES EL DRAMATURGO SALVADOR GÓMEZ POLO. COMENTARIO DEL POETA JOSÉ MARCELO RUIZ

cleopatraLa Compañía de Teatro María Zambrano pone en escena la obra Antígona vs. Cleopatra. Cuyo autor y director es Juan Salvador Gómez Polo. Desde el día de su estreno el 21 de noviembre de 2015, en el Teatro del Carmen (Vélez- Málaga), ha sido representada en numerosos escenarios cosechando grandes éxitos. En ella se contraponen dos realidades antagónicas: la fuerza de la piedad ante la pasión del poder. El autor, con gran acierto, rescata de la génesis histórica a dos personajes míticos. Dos mujeres, Antígona y Cleopatra: una es alma, la otra es cuerpo.

La virginal y piadosa Antígona, la que delira desde la tumba. La que está enterrada en vida, y como un alma aboga a la justicia divina, cuya piedad está por encima de todas las leyes humanas. El lenguaje poético utilizado por el autor refuerza la figura de Antígona. Porque es su alma la que habla siempre; lo hace basándose en los sentimientos de piedad, de amor y justicia. Esta actitud es la que salvará al ser humano. En este planteamiento, la filosofía se hace vida. Porque el autor se basa en la obra La tumba de Antígona de la pensadora María Zambrano y se hace eco de sus reflexiones, para ponerlas en escena y contraponer su Antígona a la figura antagónica de Cleopatra. Es otro gran acierto de Juan Salvador.

 Cleopatra: la mujer bella, sensual, pasional, libertina y amoral en lo sexual. Ella es conocedora del potencial que posee; lo utiliza para uso del poder. Este modelo de mujer, que se vale de su belleza y astucia, lo vemos en personajes bíblicos como Esther, la salvadora de su pueblo judío. Fue la belleza y astucia de Esther quien la hizo reina, conquistando al rey persa, Asuero. Del mismo modo, Cleopatra salva al pueblo de Egipto de someterse a la esclavitud del imperio romano, conquistando el corazón de Marco Antonio. ¿Cuántos reyes han sido destronados y otros coronados, porque ha habido siempre una mujer como Cleopatra o Esther detrás?

El autor rescata de la historia estos dos modelos de mujeres como son Antígona y Cleopatra, para enfrentarlas a un mismo tiempo y escenario: nuestro siglo XXI. Estas dos realidades han estado siempre presentes. Nunca han muerto, porque han trascendido sobre la historia. Contraponer estas dos visiones es enfrentar el cuerpo y el alma, porque la obra va más allá de plantearse un tema social, como es la lucha de clases. El pueblo que padece hambre y clama justicia ante los poderosos, que siempre ganan. El autor y director de la obra Juan Salvador supera esta fase social, porque hay algo más, lo que no se dice, y se deja entrever: son dos mujeres, y la figura patriarcal desaparece como poder.

La justicia piadosa de Antígona trasciende porque es divina, como trasciende la seducción de Cleopatra, que es humana. La seducción es usada como poder para dominar y esclavizar. Pero la unión de ambas actitudes, la de Cleopatra y Antígona, representa al ser humano en su totalidad: con todos sus valores y sus bajas pasiones e instintos, así como sus sentimientos encontrados de amor y odio. Éste es otro hallazgo del autor, y nos lo pone en escena con la finalidad de que reflexionemos sobre el tema humano. Por lo tanto, son ellas, alma y cuerpo.

Oímos a Cleopatra reprocharle a Antígona su virginidad. Que como mujer jamás podrá amar como ella, un amor humano. Y Antígona le responde que su amor es superior, porque es piadoso, por tanto divino.

 Antígona es consciente de la condena que va a padecer al enfrentarse a las leyes humanas y al poder. Porque al actuar con piedad, la justicia que ella reclama es la divina. María Zambrano en su obra La tumba de Antígona, nos dice: “Antígona enterrada viva, no morirás, seguirás así, ni en la vida ni en la muerte, ni en la vida ni en la muerte…”

                                                                                                                                                                                                    José Marcelo Ruiz

 (poeta)

 Este artículo ha sido publicado en la prensa NOTICIAS 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes, día 9 de diciembre de 2016. Mi agradecimiento al director del medio, D. Francisco Gálvez y al equipo de redacción por su manifiesto interés por la difusión de la cultura.

ENLACE:

LA MAR Y LA POESÍA EN FRANCISCO GRANADOS SERRANO.- Comentado por el poeta José Marcelo Ruiz.

Comentario de José Marcelo Ruiz

francisco-granados-002Francisco Granados Serrano, nació en Láchar  (Granada) en 1936. Me confiesa: Tengo un recuerdo entrañable del maestro de primera enseñanza, que me despertó mi amor a la lectura. Y mi padre me hizo memorizar un poema para recitarlo y representarlo en la escuela. Desde aquél día, se despertó en mí un nuevo horizonte. Cuando se movía  el  trigo por el viento en la llanura del campo Lachar, se me figuraba que eran las olas de la mar. Esta  aparición  me forjó  la voluntad de conocer el mundo. Me  incorporé a la Armada en 1954.

Esta semilla de la poesía  se quedó sembrada en su alma. Su espíritu  es como un lobo de mar, de puerto en puerto. En 1996 ese buque de su vida arriba a Torre del Mar. Hace buenos amigos. Cuando se jubila se dedica a escribir, lo hace  de manera muy prolija, que, actualmente, tiene en su haber una gran obra literaria:

Nostalgia del Galatea, Venturas y desventuras de un marino tierradentro,  Trovos encadenados y algún soneto, El grito de los desaparecidos (memoria histórica), El ídolo se desmorona, Entre soneto y soneto, Cuentos y relatos cortos , Con aromas de mar y,….

 Libros de la mar: La Galatea, Marino tierradentro, en ellos  nos hace saborear y oler la mar. Utilizando  una riqueza de vocablos del mar. Nos cuenta sus vivencias, algunos secretos íntimos de él, de la mar.

El grito de los desesperados es el eco de ese dolor sepultado como consecuencia de la guerra, narra los hechos ocurridos en su pueblo natal, Láchar. Gracias a su trabajo ha conseguido que la obra salga a luz, para recuperar la memoria histórica.  Hay que agradecerle que sea edición del autor. Láchar estará siempre en deuda con él.

En los recitales, en las tertulias nos asombra con su facilidad para  trovar, nos ofrece los trovos queriendo recuperar ese “fablar de la Edad Media”. Tan necesitado como estamos de la comunicación directa. Porque de ello, se trata su poemario: Trovos encadenados y algún soneto.

Y, es incansable, en marzo 2010 nos presenta dos nuevos libros: Cuentos y relatos cortos.  Con aromas de mar y…

Cuentos y relatos es una obra infantil, entrañable. Dedicada a su nieta. Son breves cuentos muy educativos y pedagógicos. En él, se da el dialogo entre el abuelo  y la nieta.

Con aromas de mar y…Es un libro de poesía elaborado con espontaneidad y frescura  y recoge poemas escritos desde 2002 hasta el 2008.

Es admirable que con setenta y cinco años mantenga  vivo ese espíritu de niño creativo,  muy inquieto, asombrándose de todo.

Y como tú nos dices: estoy presente en todo lo que huela a la verdadera cultura.  Enhorabuena, Francisco.

 José Marcelo Ruiz

 (Poeta)